martes, 10 de noviembre de 2009

Prisionero


Noches en vela sin poder dormir. Mirando a un techo que no muestra nada. El infinito encerrado entre cuatro paredes de carton. Un ave enjaulada que nunca conocera la libertad. ¿Podria el infinito cielo imaginar desgracia mas grande?

Una cama dura como la piedra. Una habitacion fria en Invierno y ardua en Verano. Un ruido incesante penetrando los oidos. Una presencia que nadie podria explicar. Otra noche que amanece sin dormir.

El reo, prisionero de su propia pesadilla, no se resiste. Se limita a mirar por su ventana tapada por barrotes, tumbado en la cama. A sus pies una triste y vieja manta que nunca fue lavada. Teme desprenderse de sus pantalones por si la puerta se abre y tiene posibilidad de salir corriendo.

Pero la puerta permanece sellada, obligandole a resignarse en su encierro. Lamentandose en su tristeza. Buscando porques que aunque le explicaron nunca comprendera. La inocencia depende de quien te juzgue, pero lo aprendio demasiado tarde. No hay pena mayor que la privacion de la libertad.

El temor a la salida es mayor que el temor a la permanencia. No saber si en la puerta le recibiran brazos amigos o puñales enemigos. Mejor permanecer observando los barrotes de su ventana, ellos al menos no lanzan injurias contra el. Ellos al menos no lo mantienen cautivo, simplemente le protegen de lo que hay fuera.